MODELO RECTOR / 3×3×3

Nueve elementos.
Una cultura conectada.

Tres prerrequisitos, tres requisitos y tres posrequisitos. El Sistema de Gestión Alimentaria atraviesa el conjunto: políticas, procesos, recursos, controles, responsabilidades, verificación y mejora.

Selecciona un elemento para explorar su propósito y un ejemplo de aplicación.

MODELO RECTOR
3 × 3 × 3
9 ELEMENTOS · UNA VISIÓN

Prerrequisitos

Explicitar qué se valora, qué se espera y cómo se refleja en las decisiones.

En la práctica: Una dirección que respalda una detención preventiva hace visible su intención.

Crear condiciones que permitan actuar de acuerdo con los valores declarados.

En la práctica: Tiempo, equipos y relaciones que permiten comunicar una desviación.

Alinear responsabilidades, autoridad e interfaces para facilitar la conducta.

En la práctica: Definir quién responde a un reporte durante el turno nocturno.

Requisitos

Reconocer, comprender y actuar frente a los peligros para proteger al consumidor.

En la práctica: Un líder comprende el riesgo antes de decidir continuar una operación.

Convertir la intención en prácticas cotidianas consistentes y preventivas.

En la práctica: Resolver una condición anormal con criterios claros, recursos y seguimiento.

Alinear lo que los líderes dicen, deciden y refuerzan.

En la práctica: Reconocer el reporte oportuno incluso bajo presión de producción.

Posrequisitos

Comprender patrones culturales a partir de fuentes complementarias.

En la práctica: Triangular encuestas, focus group y artefactos culturales con M3E.

Evaluar competencia, consistencia y resultados relacionados con la conciencia.

En la práctica: Observar decisiones frente a una condición anormal en distintos turnos.

Aprender de la evidencia y ajustar las intervenciones culturales.

En la práctica: Actualizar el plan cuando la brecha se desplaza hacia el liderazgo.

FSMS
Sistema de Gestión Alimentaria
Transversal a los nueve elementos

El sistema de gestión facilita la conducta.

El FSMS es transversal a los nueve elementos. No es un décimo elemento. La cultura y el sistema se relacionan cuando las políticas y los controles se convierten en decisiones coherentes en terreno.

EL CAMBIO EMPIEZA CON UNA CONVERSACIÓN

¿Qué cultura necesita
tu organización?